Introducción
Bienvenidos al 9 de diciembre, del año 2029. Yo soy Cristina, una joven guatemalteca, y gracias a la implementación de las recomendaciones de política pública nuestro país ha cambiado: Hoy vivo en un país en donde todos los sueños que tienen los niños y jóvenes se pueden alcanzar, donde podemos generar nuestros propios ingresos y dónde todos los guatemaltecos nos hemos convertido en ciudadanos. Estos tres objetivos se lograron alcanzar gracias a la puesta en marcha de 9 estrategias y 29 acciones que tanto la Coalición como el Movimiento de Jóvenes contra la Violencia presentaron hace 20 años.
Guatemala ha dejado de ser un país violento. Hemos reducido considerablemente la tasa de homicidios y vivimos en un país donde se ama y se respeta la vida. La mayoría de los niños y jóvenes tienen acceso a todos los servicios básicos como nutrición, salud y educación y además se sienten muy orgullosos de su barrio, comunidad y municipio. Cada uno aporta a su país. Hoy deseamos dar un testimonio por medio de nueve jóvenes guatemaltecos que hoy tienen una vida digna:
Estrategia 1: Desde pequeño me formaron
Mi nombre es Alma, mi papá siempre dice que es un nombre breve como un suspiro, citando a Mario Benedetti, y aunque mis padres no tuvieron la oportunidad de terminar sus estudios, ellos siempre me brindaron lo mejor. Afortunadamente durante mi niñez se garantizaba la educación preprimaria para todas y todos los niños, no importando si era en un lugar lejano del país, o en la periferia de la ciudad.
En la escuela los maestros tenían muchos conocimientos para lograr que todas y todos pudiéramos desarrollar nuestras capacidades psicomotrices, intelectuales y de relaciones con los demás, ahora le dicen estimulación temprana, y realmente tener acceso a esto le cambia la vida a cualquiera. Pero para poder desarrollar todas estas destrezas fue necesario tener una alimentación adecuada y que mi mamá también la tuviera.
Mis papas aprendían cosas importantes cada vez que iban a la escuela de padres, asistían solo una vez al mes, pero era suficiente para poder ver sus rostros llenos de asombro al saber algo nuevo, algo que ayudaría a que nosotros hombres y mujeres que ahora ven, seamos responsables, trabajadores, propositivos, activos y no reactivos, y que tengamos esta capacidad de amar a nuestro país que tenemos.
Estrategia 2. Todos Vamos Al Básico
Hola, yo soy Andrea. Hace mucho tiempo; cuando estaba en la primaria tuve personas adultas muy buenas los cuales me inspiraron desde que inicié mis estudios hasta graduarme de profesional. Durante la primaria conté con el apoyo tanto de mi familia como de mis maestros. En la escuela nos daban materiales y algunos recursos para estudiar. A pesar de que me tocaba ayudar a mi mamá con mis hermanos y trabajar en la casa logré terminar mi primaria con mucho esfuerzo.
Llegando a sexto primaria las cosas se empezaron a poner más difíciles ya que yo deseaba seguir estudiando, pero en casa ansiaban que trabajara o cuidara a mis hermanitos. “Con el sexto es suficiente”, decía mi abuelita. Pero cuando se enteró la directora de mi escuela habló con mis padres, los convenció y tuve la oportunidad de seguir estudiando. Pronto llegué a finalizar los básicos y con la orientación que recibí en la escuela, opté por ser maestra.
Tuve muchos compañeros que vivían en lugares vulnerables, que por medio de becas lograron terminar sus estudios. Otros amigos no lograron seguir porque les tocó trabajar y ayudar a mantener sus casas. Pero gracias al programa que se ofrece para los que han abandonado la escuela volvieran a estudiar y así siguieron un proceso, cumplieron sus metas y lograron terminar sus estudios. No hay manera de escaparse… casi todos aceptamos el reto y es por ello que hoy en día muchos estamos mejor de lo que hubiéramos imaginado.
Algo que me impactó positivamente fue cuando nos llegaron a dar una plática de la importancia de soñar… ese día aprendí que no hay límites, que tengo una misión en la vida y que lo que me propongo, basado en principios y valores puedo lograr. Aprendí a soñar en grande, ponerme metas, tomar acción, y seguir adelante. Hoy considero que soy una mejor persona, que vivo con mucha alegría el presente, aprendo del pasado y me inspiro en mis metas de futuro.
Estrategia 3. Alguien descubrió mi potencial y me guió
Yo soy Roberto. Crecí en un barrio vulnerable, donde no sólo los jóvenes estábamos en riesgo, sino que el vecindario completo. A pesar de que muchos de los hogares estaban desintegrados, los jóvenes y niños lograrOn contar con programas supervisados fuera del horario escolar. Yo fui coordinador de un Centro de Alcance en Mixco. En el centro les dábamos clases de computación, inglés, manualidades y a muchos de ellos carreras técnicas. También les enseñamos a cada joven a diseñar un plan de vida, seguirlo y practicarlo, por medio del programa “el desafío de soñar mi vida”.
Estos niños y jóvenes contaron con un adulto que los guiara y les proporcionó información sobre la vida. Yo fui mentor de varios de ellos y fui motivando a otros compañeros y amigas para que ayudaran a otros. Poco a poco fueron surgiendo espacios seguros en el barrio, similares a los centros donde participaban iglesias, Ongs, la comuna, y grupos de jóvenes. Les enseñaban a trabajar y a desempeñarse como ciudadanos. Actualmente se puede escoger entre Scouts, grupos de la iglesia, clubes comunitarios, academias de arte, hasta asociaciones de lectura y tecnología. Todas fomentan liderazgo, premian el mérito, animan a los jóvenes a cuidar el barrio y promueven el amor a nuestra Guatemala.
Estrategia 4. Contribuyo con mi país
Mi nombre es Marcos Sosa. En mi trabajo me llaman California. De pequeño tuve muchos desafíos, viví 25 años en Estados Unidos, donde pertenecí a una pandilla. Toda mi juventud la viví en la cárcel de los 11 a los 25 años. Hace algunos años logré venir a Guatemala. Cuando crecí tuve muchas dificultades para trabajar con las personas. Yo deseaba ayudar a los demás pero no sabía cómo, especialmente a los jóvenes para que no cometieran mis mismos errores. Fue gracias a la Iglesia y a un programa de prevención que logré realizarme.
Tengo dos hijos y debido a los cambios que se han llevado a cabo, ellos tendrán mayor oportunidad de aprender por la vía del servicio y contribuir con su país.
La Ley de Servicio Cívico permite que los jóvenes puedan servir a las comunidades, en vez del servicio militar. Además existen muchas oportunidades para llevar a cabo foros, dar charlas a los jóvenes y fomentar en ellos ayudar a los demás. Por ejemplo, yo hablé con muchos jóvenes en riesgo y los motivé a no hacerse miembros de pandillas. A cambio los causé a organizarse en el barrio y apoyar programas para ayudar a los ancianos, al ornato del barrio y a apoyar a los menores. Estos programas han logrado que los jóvenes se sientan orgullosos de sus comunidades, municipios y de Guatemala. Todos estamos contribuyendo a un país distinto, con paz y armonía.
Estrategia 5. Me amo y me respeto
Hola, me llamo Estuardo, y crecí en la zona 18, por muchos años conocida como zona roja, donde se vivía, sientía y palpaba la atmosfera de violencia juvenil. Recuerdo que en la esquina de mi cuadra se juntaban unos chavos a fumar marihuana y a planear lo que iban a realizar el siguiente día para delinquir. Rápido me invitaron a participar con ellos en algunas actividades. Pronto estas prácticas se pasaron a la escuela. En mi barrio el respeto se ganaba en forma agresiva, ejerciendo la violencia, jamás con diálogo, y mucho menos con inteligencia.
Luego mis padres supieron en lo que andaba, y juntamente con otros padres y las iglesias iniciaron programas en las escuelas donde nos enseñaron principios y valores que han marcado mi vida, como LO QUE SE SIEMBRA, SE COSECHA.
Estos cursos permitieron a muchos de nosotros salir exitosos y contrarestar la violencia. En el instituto donde estudié, el más respetado era el que tenía más chicas, pero lamentablemente ellas seguían al más famoso, y esa fama se obtenía por ser bueno para los catos y tener una pandilla, entre otros. Me gané su respeto no abusando de las chicas, sino dándoles su lugar. Aprendí que el respeto empieza por uno mismo y que no debemos hacer a otros lo que no deseas para ti o tu familia.
Tuve de parte de mis padres y de los maestros programas de educación sexual dónde aprendí a ver a las mujeres no como un objeto sexual. También nos motivaron por medio de charlas y conferencias a no usar drogas, especialmente los que no estaban envisiados aprendieron que no era el camino correcto, porque al final me debo amar y respetar. Genial el programa que montamos con los medios de comunicación informando a los jóvenes los desafíos de la adolescencia y cómo ellos y ellas pueden apoyar un país mejor, siendo un 9: amante de la vida, apasionado por Guate, chispudo, soñador, optimista, valiente, luchador, solidario y no uso drogas ni armas. SI YO PUDE, VOS TAMBIEN PODES.
Estrategia 6. Lo que estudio me sirve para trabajar
Hola soy Karen Mendizábal, y esta es mi historia, Pertenezco a una familia disfuncional y viví en un barrio vulnerable, sin embargo, a pesar de esto, tome la decisión de estudiar. Con el esfuerzo y apoyo de mis padres empecé la primaria, cursé la secundaria y en el diversificado tome una carrera técnica. Estudié Perito en Dibujo de Construcción. El ampliar estas carreras técnicas a la población vulnerable, permitió que muchos salieran adelante.
Al culminar mi carrera técnica empecé la universidad, al estudiar derecho se me empezaron abrir las puertas. El haberme enseñado el empredurismo y competencias como ser creativo, comunicarme y escuchar a las personas me dieron habilidad para ser parte de un partido Político en donde se me permite innovar y crear. Veo el área legal del partido y desarrollo la Agenda de Desarrollo Nacional en el área de seguridad.
Lo que aprendí en la escuela me sirvió mucho para servir y cambiar a mi país. Con las habilidades adquiridas, fui una de las primeras coordinadoras femeninas del movimiento Jóvenes Contra la Violencia, el cuál fue clave para reducir la violencia en nuestro país.
Es por ello que hoy puedo decir que las escuelas y universidades han cambiado. Ahora los jóvenes lo que estudian no sólo les sirve para obtener un empleo digno sino para servir a su comunidad.
Mi sueño de que todos los jóvenes, especialmente los de las aéreas vulnerables, obtuvieran oportunidad de estudiar hasta una carrera técnica que les sirva para la vida, es una realidad. Hoy tenemos un país donde no hay analfabetismo. ¡Hace 20 años nos lo propusimos y lo logramos!
Estrategia 7. Hay un empleo digno para mí
Me llamo Alejandro, pero todos me dicen Chilongo. Recuerdo que hace 20 años los jóvenes, especialmente los vulnerables, nos comentaban que era muy difícil encontrar un buen empleo. Sin embargo, las cosas han cambiado, desde antes de terminar mis estudios secundarios fue bastante fácil conseguir un empleo digno pues muchas instituciones se unieron para apoyar a los jóvenes a conseguir empleo a través de bases de datos y compartimiento de información.
Hoy soy parte de un Observatorio Laboral que es una instancia que busca nuevas oportunidades y mercados para las empresas guatemaltecas y extranjeras que invierten en el país y que emplean a los jóvenes en puestos de trabajo de acuerdo a sus capacidades.
Hoy hay muchos más empleos disponibles para todos los jóvenes que están terminando sus estudios y esto permite que todos puedan estudiar más tranquilos sabiendo que el mercado laboral es bastante amplio y que hay suficientes oportunidades para todos. Tenemos una economía reactivada, somos productivos y un país bastante competitivo.
Estrategia 8. Disfrutamos los espacios públicos del barrio
Soy Josué Cum y yo tengo una vida digna. Hace 20 años mataron a mi hermano, era un día cualquiera, él estaba jugando futbol y sin explicación alguna le dispararon a él y a 4 de sus amigos. Yo era apenas un niño, recuerdo como mi madre lloraba y me decía YA NO SE PUEDE MAS, VIVIR EN ESTE LUGAR.
Esto me marcó y queriendo cambiar esa situación, nos unimos con varios de mis vecinos e invertimos en el rescate de áreas públicas y vulnerables. Hoy podemos decir, 20 años después, que lo logramos.
Iniciamos con la infraestructura básica para prevenir la violencia. Puedo decir que la cancha donde sucedió la tragedia, ya no es sólo tierra, se ha construido un gimnasio polideportivo en donde en lugar de derramar sangre, se derraman risas y alegrías cotidianas. En lugar de ver varios grupos de jóvenes fumando, drogándose o haciendo fechorías, ahora en mi barrio se miran grupos de jóvenes en talleres de arte y haciendo deporte. Y que mi barrio gracias a la organización y participación de todos mis vecinos ES UN LUGAR SEGURO.
Puedo decir que MI BARRIO está UNIDO y con el apoyo de nuestras autoridades HEMOS LOGRADO VENCER LAVIOLENCIA y ahora podemos disfrutar de todos esos espacios públicos que SON PARTE DE MI BARRIO.
Estrategia 9. Dialogamos y pactamos
Hace 20 años creímos comprender que la solución a muchos conflictos eran las armas y las peleas. Me llamo Pedro Cruz, y estoy seguro que Guate ya casi ha olvidado lo que era solucionar conflictos de manera violenta. Gracias a la implementación de las políticas.
Inicialmente nos enseñaron desde pequeños a dialogar y pactar, para no llegar a tener grandes conflictos. Entre familias y vecinos aprendimos que “hablando se entiende la gente”. Escuchar y lograr empatía con los otros nos permitió avanzar y dejarle a las cortes los grandes casos. También contamos con una policía comunitaria que nos ha ayudado a que la violencia se pueda prevenir.
Recuerdo, cuando empezamos a construir una Guatemala mejor y diferente, gracias a que se generaron actividades que involucraron a la sociedad con el sistema judicial. Luego de una elección transparente de los magistrados se inició una modernización del sistema. Hubo más recursos, se mejoró la infraestructura de las cortes, se implementaron nuevos programas y se contrató al recurso humano adecuado. Mucha gente trabajó en esos momentos lo cual fue inspirador para los jóvenes.
En los departamentos y comunidades se instauraron instancias de justicia más adecuadas a las comunidades. Fue increíble ver como toda la población con intenciones correctas se atrevió a romper los esquemas tradicionales, teniendo una visión distinta de nuestro país. Guatemala se convirtió en una tierra de paz y justicia, donde se respeta el estado de derecho, se aplica la justicia por igual y dónde existe ley y orden.
Cierre
Qué linda la Guatemala que hemos descrito, una Guatemala próspera y en paz. Una Guatemala vibrante y provocadora, dónde cada joven puede alcanzar su sueño, generar sus propios ingresos y ser un verdadero ciudadano. Una Guatemala con más y mejores oportunidades, con calidad de vida para todos los jóvenes, en especial para los que viven en situación de riesgo y en los barrios vulnerables.
Soy Juan Francisco y pertenezco al Movimiento Jóvenes contra la Violencia. Para nosotros el haber pasado por un proceso de entendimiento de la situación, entender las causas a través de los 90 diálogos, haber escuchado a los 9 vulnerables y a los vecinos de las zonas en riesgo por medio de los 9 recorridos del Bus contra la Violencia, visitar los barrios marginales y haber hecho las propuestas nos sirvió para iniciar la puesta en marcha de estas 9 estrategias que hoy estamos presentando que 20 años después permitan que cada uno de los jóvenes, especialmente los 900,000 que hoy están en riesgo tengan una vida digna.
Importante que desde pequeños se formen y terminen el básico. Que se amen y se respeten y que encuentren en su vida alguien que descubre su potencial y los guié, que pueda contribuir cívicamente al cambio de su país. Jóvenes que estudian lo que le sirve en la vida y en el trabajo, jóvenes con un empleo digno, jóvenes que tienen grandes sueños y logran hacer realidad sus aspiraciones. Jóvenes que rescatan su barrio, que disfrutan de los espacios públicos y que dialogan y pactan.
Nosotros los jóvenes trabajaremos por esa Guatemala del 2020 y hoy nos comprometemos a que estas propuestas se implementen. Exhortamos a todos los presentes y a los guatemaltecos a poner su grano de arena y contribuir a disminuir la violencia juvenil. No más muertes. ¡Por una vida digna! VIVOS MUCHA.
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